Ya era de noche. Se estaba acercando a su casa. Ese barrio siempre le había parecido oscuro y un poco amenazador sin embargo en la calle no habia gente y parecia tranquila. El frio calaba los huesos.
Se detuvo en la esquina para prender un cigarrillo y en forma automatica levanto los ojos buscando la ventana de su departamento en el segundo piso y no la encontro.
"Me habre equivocado de calle" penso. Pero sin embargo esa era su esquina. Alli estaba el almacen, a mitad de cuadra la verdulería. Volvió a mirar mas detenidamente, Conto los pisos. Y, si alli estaba iluminada su ventana.
"Me habre olvidado las luces prendidas?" se preguntó. Sin embargo recordaba haberlas apagado cuando, a la mañana se fue al trabajo.
Comenzo a hacercarse lentamente. Todavía no sentía temor, mas bien estaba desconcertado.
A uno metros volvió a levantar la mirada y por un instante le pareció ver una figura que se ocultaba detras de las cortinas, esas que le habia regalado su madre.
Se empezó a inquietar. La unica que podia entrar era su hermana. Nadie mas tenia llave de su departamento y habia hablado con ella antes de salir del trabajo y le habia dicho que esa noche tenia una cena en casa de amigos.
¿Qué hacia esa luz prendida? ¿Quién estaba en la habitación?
Se acerco a la puerta del edificio y abri la puerta. Se dirigió al cuarto de limpieza del portero. Estaba abierto y tomo una desicion.
Cuando se enfrento con la escalera que lo conduciria a su propio departamento pensó por un momento que estaba cometiendo un error. Tal vez deberia irse, llamar a la policia, llamar a algun vecino.
Sin embargo SUBIO LA ESCALERA. EN SU MANO SOSTENIA UN PALO GRUESO que habia sacado de la porteria.
Lentamente llego a su puerta. Estaba cerrada con llave. La abrio. El departamento parecia normal, tal cual lo habia dejado por la mañana. Entro en su habitacion. La luz estaba prendida. Todo parecia normal. Sin embargo junto a la ventana, en el piso, habia una mancha oscura. Se agacho para mirarla y vio que era sangre. Esto ya fue demasiado para él. Tirando el palo salio de su casa corriendo, bajó las escaleras y salió a la calle.
Todo seguia tranquilo.
Cuando estaba cruzando la calle para ir a la comisaria VIO QUE UN COCHE SE ABANZABA SOBRE EL.
Sintio un golpe, una destello intenso y despues la nada.
jueves, 26 de abril de 2007
jueves, 19 de abril de 2007
Correspondencia
Arik:
Tal vez te sorprenda recibir un e-mail mio despues de tanto tiempo y -sobre todo- despues de lo que paso en la redacción. No me quiero disculpar ni eludir responsabilidades pero me parece que es importante que sepas que -como ya te lo habia dicho en su oportunidad- yo no tuve nada que ver con la decision que tomo la redaccion sobre la publicacion de aquella nota.
En aquel momento tu renuncia me sorprendio muchisimo y me parecio una medida extrema teniendo en cuenta lo mucho que tus compañeros -yo incluido- valorabamos tu dedicacion como el producto de tu trabajo.
Ya pasaron cinco años de aquella desdichada tarde. Yo se que vos me consideras responsable pero quiero que comprendas que yo -como jefe de esa seccion- no tenia ninguna posibilidad de hacer ninguna otra cosa que respaldar la desicion que se habia tomado.
Hay -en este momento- una vacante para viajar a Irak como corresponsal fijo. Sabes que hay mucha gente que ese puesto es muy codiciado. Sin embargo para mi vos sos la persona que yo considero mas capaz para cubrirlo.
Me gustaria que tomes este ofrecimiento -de mi parte- como una ofrenda de paz en nombre de los 10 años de amistad que nos unieron.
Un abrazo
Ignacio
---
Hola Ignacio:
Tenes razon... fue una sorpresa recibir tu e-mail. Sin embargo -por alguna razon que se me escapa- al leerlo senti como si el tiempo no hubiera pasado y los largos años de distacia quedaron reducidos a unos minutos.
Recuerdo muy bien aquella nota que motivo mi renuncia pero quiero aclarar un par de cosas.
Recuerdo con afecto cada charla que mantuvimos durante todos aquellos años de amistad. Muchas las mantuvimos en aquellas interminables noches de guardia en la redaccion o en las agotadoras horas de espera para cubrir una nota.
En cada una de ellas reafirmamos nuestro compromiso de mantenernos fieles a nuestros ideales pasara lo que pasara.
Sin embargo cuando ascendiste a jefe de seccion -tal vez sin darte cuenta- poco a poco empezaste a hacer concesiones que -para mi- traicionaban los principios que habian contruido -no solo una relacion de amistad- sino tambien de respeto mutuo.
La nota aquella -la ultima- fue la gota que derramo el vaso. Yo esperaba que fuera para vos la linea roja que te permitiera percibir la distancia que nos habia separado -muy lentamente a lo largo de los ultimos años.
Pero no... tu compromiso fue claro. Preferiste conservar lo materialmente logrado, a costa de tus principios y tu propia espiritualidad.
Acepto tu ofrenda de paz pero no el puesto. No me interesa el sueldo ni el curriculum. Hoy escribo para un diario pequeño segun mis convicciones.
Valoro tu oferta y te invito a tomar un cafe y seguir esta charla donde vos quieras en nombre de los viejos tiempos.
Cordialmente
Arik
Tal vez te sorprenda recibir un e-mail mio despues de tanto tiempo y -sobre todo- despues de lo que paso en la redacción. No me quiero disculpar ni eludir responsabilidades pero me parece que es importante que sepas que -como ya te lo habia dicho en su oportunidad- yo no tuve nada que ver con la decision que tomo la redaccion sobre la publicacion de aquella nota.
En aquel momento tu renuncia me sorprendio muchisimo y me parecio una medida extrema teniendo en cuenta lo mucho que tus compañeros -yo incluido- valorabamos tu dedicacion como el producto de tu trabajo.
Ya pasaron cinco años de aquella desdichada tarde. Yo se que vos me consideras responsable pero quiero que comprendas que yo -como jefe de esa seccion- no tenia ninguna posibilidad de hacer ninguna otra cosa que respaldar la desicion que se habia tomado.
Hay -en este momento- una vacante para viajar a Irak como corresponsal fijo. Sabes que hay mucha gente que ese puesto es muy codiciado. Sin embargo para mi vos sos la persona que yo considero mas capaz para cubrirlo.
Me gustaria que tomes este ofrecimiento -de mi parte- como una ofrenda de paz en nombre de los 10 años de amistad que nos unieron.
Un abrazo
Ignacio
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Hola Ignacio:
Tenes razon... fue una sorpresa recibir tu e-mail. Sin embargo -por alguna razon que se me escapa- al leerlo senti como si el tiempo no hubiera pasado y los largos años de distacia quedaron reducidos a unos minutos.
Recuerdo muy bien aquella nota que motivo mi renuncia pero quiero aclarar un par de cosas.
Recuerdo con afecto cada charla que mantuvimos durante todos aquellos años de amistad. Muchas las mantuvimos en aquellas interminables noches de guardia en la redaccion o en las agotadoras horas de espera para cubrir una nota.
En cada una de ellas reafirmamos nuestro compromiso de mantenernos fieles a nuestros ideales pasara lo que pasara.
Sin embargo cuando ascendiste a jefe de seccion -tal vez sin darte cuenta- poco a poco empezaste a hacer concesiones que -para mi- traicionaban los principios que habian contruido -no solo una relacion de amistad- sino tambien de respeto mutuo.
La nota aquella -la ultima- fue la gota que derramo el vaso. Yo esperaba que fuera para vos la linea roja que te permitiera percibir la distancia que nos habia separado -muy lentamente a lo largo de los ultimos años.
Pero no... tu compromiso fue claro. Preferiste conservar lo materialmente logrado, a costa de tus principios y tu propia espiritualidad.
Acepto tu ofrenda de paz pero no el puesto. No me interesa el sueldo ni el curriculum. Hoy escribo para un diario pequeño segun mis convicciones.
Valoro tu oferta y te invito a tomar un cafe y seguir esta charla donde vos quieras en nombre de los viejos tiempos.
Cordialmente
Arik
jueves, 12 de abril de 2007
Salir de este infierno
Hace varios días que no publico nada pero hubo una buena razón: con Oscar estuvimos practicando mucho con la viola porque me contó que existiría una posibilidad de tocar un sábado a la noche en el barcito de Avellaneda.
Hay veces que la forma que Oscar toca me da envidia y tengo ganas de comenzar a estudiar yo también pero tengo miedo que eso me traiga problemas con Jo porque ya, así y todo, la veo muy distante.
En casa las cosas están empeorando. Mi padrastro todo el tiempo me reprocha que no hago nada y mi vieja se calla. Los ensayos hasta tarde no mejoran las cosas. Cuando ellos creen que no los escucho Pablo, en la cocina, le llena la cabeza a mama que yo soy un tiro al aire, un vago, que no hago nada, que me tengo que conseguir un trabajo decente, seguir estudiando y un montón de pavadas mas. Lo que me da bronca es que ella no dice nada. No me defiende, no entiende que lo mío es tocar. La única con la que puedo hablar es con Jo pero ella esta cada vez mas lejana.
El otro día en casa, luego de media hora de escuchar reproches y pavadas -en un aparte- le dije a mi vieja que si no me dejaban en paz me iba a ir a vivir con Ricardo y se que a ella eso no le gusto nada, pero no me importa.
A la que no entiendo es a Jo. Ella sabe perfectamente como es mi vida y, sin embargo, cuando le propongo que nos vayamos a vivir a algún lado, aunque sea una pensión, me contesta que todavía es muy chica y que con lo que gana dando clases de ingles no alcanzaría para los dos.
Bueno... dejo aquí. Oscar me dijo que tendríamos que tocar en un par de semanas. Espero que salga. Si nos va bien puede ser que pueda juntar unos pesos para salir de este infierno.
---
Escrito por Emilio, un muchacho de 19 años que -luego de terminar a los tropezones la secundaria- dejo sus estudios. Vive con sus padres pero cela a la madre con el padrastro. No trabaja y no estudia y su tiempo libre lo pasa con los amigos tocando la guitarra -cosa que le gusta- y tomando cerveza. Esta muy enamorado de la novia y con su mejor amigo tiene una comunicación superficial y no le cuenta sus problemas en su casa. Hablan de guitarra, de mujeres y de fútbol. Tiene terror a estar solo, la soledad lo deprime y siente que no es feliz. Su mayor deseo es triunfar con una banda. Su mejor amigo es Oscar (20) que tiene un carácter parecido a el aunque como estudia guitarra esta más avanzado que él en ese tema. Su madre se llama Patricia (40), su padre biológico Ricardo (50), su padrastro Pablo (43) y su novia Josefina (17) aunque el la llama "Jo".
Hay veces que la forma que Oscar toca me da envidia y tengo ganas de comenzar a estudiar yo también pero tengo miedo que eso me traiga problemas con Jo porque ya, así y todo, la veo muy distante.
En casa las cosas están empeorando. Mi padrastro todo el tiempo me reprocha que no hago nada y mi vieja se calla. Los ensayos hasta tarde no mejoran las cosas. Cuando ellos creen que no los escucho Pablo, en la cocina, le llena la cabeza a mama que yo soy un tiro al aire, un vago, que no hago nada, que me tengo que conseguir un trabajo decente, seguir estudiando y un montón de pavadas mas. Lo que me da bronca es que ella no dice nada. No me defiende, no entiende que lo mío es tocar. La única con la que puedo hablar es con Jo pero ella esta cada vez mas lejana.
El otro día en casa, luego de media hora de escuchar reproches y pavadas -en un aparte- le dije a mi vieja que si no me dejaban en paz me iba a ir a vivir con Ricardo y se que a ella eso no le gusto nada, pero no me importa.
A la que no entiendo es a Jo. Ella sabe perfectamente como es mi vida y, sin embargo, cuando le propongo que nos vayamos a vivir a algún lado, aunque sea una pensión, me contesta que todavía es muy chica y que con lo que gana dando clases de ingles no alcanzaría para los dos.
Bueno... dejo aquí. Oscar me dijo que tendríamos que tocar en un par de semanas. Espero que salga. Si nos va bien puede ser que pueda juntar unos pesos para salir de este infierno.
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Escrito por Emilio, un muchacho de 19 años que -luego de terminar a los tropezones la secundaria- dejo sus estudios. Vive con sus padres pero cela a la madre con el padrastro. No trabaja y no estudia y su tiempo libre lo pasa con los amigos tocando la guitarra -cosa que le gusta- y tomando cerveza. Esta muy enamorado de la novia y con su mejor amigo tiene una comunicación superficial y no le cuenta sus problemas en su casa. Hablan de guitarra, de mujeres y de fútbol. Tiene terror a estar solo, la soledad lo deprime y siente que no es feliz. Su mayor deseo es triunfar con una banda. Su mejor amigo es Oscar (20) que tiene un carácter parecido a el aunque como estudia guitarra esta más avanzado que él en ese tema. Su madre se llama Patricia (40), su padre biológico Ricardo (50), su padrastro Pablo (43) y su novia Josefina (17) aunque el la llama "Jo".
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